jueves, 20 de diciembre de 2012

It's the End of the World As We Know it (and I feel fine) (by Isa)

Mañana se acaba el mundo (o eso dicen los Mayas) y yo aquí como si tal cosa... La verdad es que no tengo ningún interés en dar por finiquitada mi existencia ni la del resto de mis congéneres, ya que en definitiva creo que la vida me da más satisfacciones que berrinches, pero tampoco pasaría nada su hubiese algún cambio drástico a nivel global... y de eso precisamente va la canción que he elegido para la ocasión:  'It's the End of the World As We Know it (and I feel fine)'. Uno de mis temas favoritos de R.E.M.

El tema fue publicado originalmente en el disco 'Document' en el 1987 aunque está basado en una versión previa bastante similar con el título de 'PSA' (Public Service Announcement), que no llegó a editarse hasta hacerlo posteriormente con el nombre de 'Bad day' en el recopilatorio 'And I feel fine... The Best of the I.R.S Years 1982--1987' distribuido en 2006. En cualquier caso, su influencia más notable hay que buscarla en Bob Dylan, ya que como reconoció guitarrista del grupo, Peter Buck, en una  entrevista en Guitar World está en la línea de "Subterranean Homesick Blues, de Dylan

Según el líder de R.E.M, Michael Stipe el origen de la canción es onírico, pues según ha contado en alguna ocasión, escribió la canción después de soñar que estaba en una fiesta de cumpleaños donde todos los invitados tenían las iniciales L.B  (razón de que en unos de los versos de la letra se mencione a Leonard Bernstein, Leonid Brézhnev, Lenny Bruce y Lester Bangs)...

Y es que la letra es de estas rarunas donde las haya. No en vano, tras el atentado del 11 de Septiembre en Estados Unidos, el tema fue incluido en la polémica lista de 165 canciones con 'letras cuestionables'. Al margen del estribillo-título "it's the end of the world as we know it", el resto de a composición consiste en un glosario de términos aparentemente deslabazados e inconexos, que en cambio -y habiendo pasado 25 años desde que se compuso- sorprende por su naturaleza descriptiva de la sociedad actual, globalizada, estresada, vertiginosa... como el ritmo de la melodía, veloz, que le imprime una carácter muy especial.


Aquí os dejo el vídeo, protagonizado por un joven skater y dirigido por James Herbert, realizador de varios de los vídeos de la banda de rock americana, en la última etapa de los 80'... Aunque el tema se ha ido haciendo popular y ha sido protagonista de varias películas y series que probablemente plasmen en imágenes más adecuadamente la esencia del tema.

De todas las versiones del tema, yo me quedo con la de Homer Simpson ;-) En el capítulo Homer the Moe de la serie de TV Los Simpson, en el que los miembros del grupo aparecen como invitados especiales. Homer canta su propia versión de la canción diciendo "Leonard what-his-name, Herman Munster motorcade, Birthday party Cheetos, pogo sticks and lemonade, Symbiotic stupid jerk, that's right Flanders, I am talking about you" (Leonardo Como-Siga, caravana de Herman Munster, cheetos de fiesta de cumpleaños, palo de saltar y limonada, estúpido idiota, eso es Flanders, estoy hablando de ti). Aunque con calidad deplorable aquí os dejo el trocito:



Ea, pues lo dicho... que tengáis un fin del mundo buenrollero ;-)

viernes, 14 de diciembre de 2012

Friday on my Mind (by Carol)

En alguna parte del ático de mi casa familiar (claro, en mi pisisito no existe tal cosa; es más, todo él es como el ático) anda una caja enorme llena de casetes, que me llevé para allá en una de mis mudanzas. Hay algunas originales, pero sobre todo grabadas; eran esos tiempos en los que un amigo se compraba un disco y nos lo grababa al resto. Por aquel entonces, como recordaréis los más viejos del lugar, eso no era ilegal.

Dentro de esa caja está gran parte de mi educación musical. Hay algunas cintas grabadas por mí misma, con la portada del disco original fotocopiada (que yo me lo tomaba muy en serio). También hay regalos: mi primera vez con los Smiths, por ejemplo, en una TDK con la esmerada caligrafía de mi buen amigo Luis Chelsea. O la de mi primer "novio" oficial (que ni tenía tan buena letra ni era tan buena gente, hay que decirlo) con grandes éxitos de R’N’R clásico. En esos momentos, ésa parecía una buena razón para enamorarte de alguien. Más tarde descubrí que tener buen gusto musical no quita para que seas un cretino.

Y, por fin, dentro de esa “máquina del tiempo” hay una cinta grabada de otra cinta (y por tanto con sonido de dudosa calidad, aunque eso no importaba demasiado) que me había prestado un compañero de instituto, titulada "Rock Glorioso y Otras Variedades". En esa recopilación descubrí a dos bandas importantísimas (venía 'In the City', mi primer contacto con The Jam, y el 'Psycho' de The Sonics), además de una canción que me pareció alucinante desde los primeros acordes: 'Friday on my Mind'. Esa mezcla de sonido “beatle” con pizca de psicodelia me tenía hipnotizada y me pasaba la vida dándole al botón REV de la minicadena para escucharla una y otra vez. Lo cierto es que nunca me ha dado por seguir la discografía de The Easybeats, como sí ocurrió con los otros dos grupos citados, pero aún hoy me sigue pareciendo uno de los temas más increíbles que he escuchado en mi vida.

Quizás a algunos no os diga mucho el nombre de los Easybeats, pero sí os sonarán más los de Harry Vanda (guitarrista) y George Young (guitarra rítmica y teclados). Principales compositores del grupo, están también tras las composiciones y la producción de dos bandas tan dispares como Los Bravos (suyo es el 'Bring a Little Lovin’, un rompepistas del que hablaremos en otra ocasión) y… AC/DC (George es el hermanito de Angus y Malcolm).

'Friday on my Mind' fue el mayor jitazo de estos australianos, con el que asaltaron en 1966 las listas de éxitos no sólo de su país de adopción, sino también de Reino Unido, USA y Holanda, entre otros. La ha versionado un montón de gente, como Bowie en su Pin Ups o The Shadows. Ésta me parece directamente un espanto, y la de Bowie tampoco me resulta especialmente inspirada, la verdad. Creo que el original roza la perfección absoluta. Tiene el punto justo de frescura, de rabia, de luminosidad y de sombras, una música endiablada para bailar… y claro, ¡esa letra! Muchos años antes de que The Cure nos regalaran esa maravilla llamada 'Friday I’m in Love', estos chavales ya hablaban del horror de enfrentarte a una gris semana laboral sin ningún aliciente, trabajando para un jefe infame, con el único deseo de que llegue el viernes para hacer las cosas que de verdad te importan en la vida, ver a tu chica y salir a bailar. Por supuesto, no todos los trabajos ni todos los jefes apestan, y bueno, hoy en día mucha gente ni siquiera tiene de eso… pero seguro que todos conocéis la sensación de madrugar el lunes y desear cerrar los ojos y que sea ya viernes.

Dado que cuando pinchan esta canción en algún garito me veo empujada a bailarla como si estuviera poseída, me ha resultado ciertamente chocante ver en este vídeo a parte del público ¡bailando agarraos! (atentos hacia el minuto 2:14). Y eso con un Stevie Wright en el escenario que también parecía tener un ataque epiléptico…

¡Disfrutad del viernes, el día en que todo es posible!


miércoles, 5 de diciembre de 2012

¡Chas! y aparezco a tu lado (by Isa)

Como por arte de magia este miércoles se ha convertido en viernes... ha hecho 'Chas' y ha aparecido a nuestro lado :-) No me digáis que no es un subidón... y como ya iba tocando algo de buen rollo español me he acordado de este temita tierno y ñoño de la que ahora resulta ser la reina del indie malasañero... lo que son las cosas.

Christina Rosenvinge es el mito sexual adolescente de muchos de mis amigos... y lo cierto es que la cantante de ascendencia danesa (lo que explica su apellido de dificil pronunciación) se conserva en fantástico buen estado a sus 48 castañas. Pálida, grácil, dulce, delicada y de voz susurrante y suave tiene ese matiz de femme fatale que la hace irresistible para el género masculino.

En cualquier caso, debo admitir que no conozco mucho las composiciones de la etapa más madura de Rosenvinge, que probablemente sea la más compleja y digna de mención, y que esta canción que fue su primer éxito no es representativo de su obra posterior... puede que hasta la repudie, pero es de la que se me ha metido en la cabeza... Clara señal de que mis neuronas necesitan vacaciones antes de desintegrarse.

'¡Chas! y aparezco a tu lado' es la canción más emblemática de la formación Álex y Christina, pop tontuno que causó furor en 1987, cuando se lanzó... Mi hermanita pequeña tenía entonces 5 años, y es muy probable que ella no recuerde como cantaba y bailaba la cancioncilla en cuestión, pero yo no puedo evitar acordarme de ella cada vez que la escucho. Hoy es su cumple, así que va por ella.


Por favor, no dejéis de apreciar con pavor la estética ochentera de esta Rosenvinge adolescente y el resto del personal, si es que vuestras retinas resisten sin desprenderse ante tal horterismo.

¡Hala! perdónenme la moñada y que ustedes puenteen bien :-)

viernes, 30 de noviembre de 2012

Lonely Boy (by Carol)

Me da igual que todo el mundo hable de ellos y que sea poco original. Me da igual que sean mainstream o un hype que se vaya a desinflar en cuatro días (que no lo creo). No me importa si son de Akron – Ohio o de Villalibre de la Jurisdicción (el pueblo más chungo ever) – El Bierzo. Me trae al fresco que sean feos o guapos, que vistan así o asá, que hace dos años no los conociera ni Pirri y ahora babeemos con The Black Keys como borregos. Acepto ser borrega (en este caso concreto y sin que sirva de precedente).

Lo que me importa es el sudor. El sudor en el escenario, bajo los focos, cuando la banda está echando el resto frente al público. El sudor en las palmas de las manos mientras esperas la cola que no se acaba, al escuchar que empiezan a tocar y tú aún estás fuera, o entre canción y canción, impaciente por saber cuál será la próxima. Quiero el sudor de los conciertos, el sonido sucio, el público enardecido y en pie. “Si no sudas, es que no lo estás haciendo bien”, que dice la Sandford Alligator Band. O en otras palabras: “Sólo me importa de verdad que a ti te importe el Rock’n Roll” (Espanto dixit). Por mucho que Dan Auerbach diga que “me importa una mierda el rock and roll: sólo me interesa la buena música, independientemente del género”. Al margen de etiquetas, modas y mierdecillas varias, y aceptando que hubiera una parte del público que estaba allí por figurar y tal, lo que hervía anteanoche en el Palacio de los Deportes de Madrid era auténtico Rock and Roll.

Ya sé que no han inventado nada, eso está fuera de discusión. Pero qué influencias tan bien asimiladas... Qué sonido más cañero...

No quiero repetir lo que ya está dicho en nosecuántas crónicas (por cierto, otorgo a este titular, vía Efe, el premio al más bobalicón del año). Sólo os diré que yo me lo pasé canica, que canté en guachiguachi a pleno pulmón y berreé muchos “oh-oh-oh-oooohs” con los tipos que tenía al lado, a los que no conocía de nada (¡viva la camaradería conciertil!), y que lo único malo que puedo decir es que hora y media de concierto no nos dio ni para empezar. Queridos Dan y Pat: id a ver a Leonard Cohen, o a The Cure, o a Springsteen; aprended lo que es un bolazo de tres o cuatro horas y luego volved por aquí rápidamente, por favor.

Y bueno, sí, 'Lonely Boy' es la canción más manida de todo su repertorio y tienen muchas otras brutales que podría haber elegido… pero qué queréis que os diga: es lo más infeccioso que he escuchado en todo el año que lleva el disco en la calle. La pinchan en cualquier parte y se desencadena un efecto como de droga disuelta furtivamente en el ponche de una fiesta de instituto yanki: se nos empiezan a mover las piernas y los brazos sin control y acaba todo dios bailando enloquecido como si fuera el último día de su vida. Si eso no es magia, a ver qué es.

No puedo dejar de incluir el vídeo original, porque aporta matices musicales que se pierden en el directo, porque me encanta la idea ¡y porque el paisa bailarín me parece lo más grande! Hala, un bis.


The Black Keys - Lonely Boy from wbrdigital on Vimeo.


PD. No me voy a tirar el rollo auténtico de que yo soy una fan de las del principio de los tiempos. Honestamente, descubrí a The Black Keys hace sólo dos o tres años (y sentí nostalgia de habérmelos perdido durante tanto tiempo). Me los descubriste tú, aunque eso no vas a saberlo nunca, y probablemente tampoco leerás nunca este texto. Aun así: gracias, gracias, gracias.

PD2: Bonus tracks: 'Everlasting Light', temazo brutal que en el concierto acompañaron de una escenografía increíble. Gracias a quien se ha tomado la molestia de grabarlo y subirlo a YouTube para que parásitas como yo, que estaba demasiado ocupada flipándolo, lo aprovechen para su blog.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Groove is in the heart (by Isa)

El viernes es la jornada que ilumina la semana, la que inspira los ánimos para continuar cuando abres los ojos y ves que aún es miércoles, es el día del groove ;-)

Pero ¿qué es el groove?

Pues si vamos a un diccionario, groove se traduce al español como ranura, muesca o hendidura, aunque su acepción más músical y la que da origen a su significado más extendido es 'surco de vinilo'.

Y es que la expresión in the groove (literalmente, en el surco), aparecida en los años 30, en pleno auge del Swing, designaba una forma de tocar con un estilo muy rítmico y contagioso: El término fue evolucionando de forma que ahora define una sensación intuitiva basada en patrones rítmicos que incita al movimiento y al baile. El groove es un factor importante en los distintos subgéneros del jazz, y de ahí a otros géneros como salsa, funk, rock y soul.

El groove es en definitiva la máxima expresión del buenrollo hecho ritmo ;-) y eso ha sido para mí esta canción desde que la escuché por primera vez en la primavera de mis 15 años, después de dejar atrás una escayola de cuerpo entero que me atormentó durante meses como una mariposa que abanona para siempre su crisálida. ¡qué felicidad!

'Groove is in the heart' es la canción que más ha trascendido de Deee-Lite, un grupo neoyorquino de house y dance que tomó su nombre de la canción "It's Delovely" de Cole Porter. Aunque el grupo tuvo varios números unos en EEUU, en Europa su única canción conocida es esta. Otro on-hit-wonder, mi especialidad :-P

Se trata de un tema house con algunos toques de disco, funk y hip-hop. La base está construida sobre varios samples entre los que destacan el riff principal está extraído de una de las composiciones de la banda sonora de la peli de culto Blowup, la percusión y el silbido de 'Get Up' de Vernon Burch, y el solo de corneta del 'Psychedelic Sally' de Eddie Jefferson. El bajo es de Bootsy Collins que también hace los coros y la parte rapeada es de Q-Tip, de A Tribe Called Quest.

Aquí os dejo su psicodélico e incombustible vídeo original, deseandoos un buen finde... el mío está a punto de comenzar, así que no podría pedir más... I couldn't ask for another ;-)


viernes, 16 de noviembre de 2012

People Have the Power (by Carol)

“El objetivo de toda revolución es que el lunes por la mañana no sea un lunes por la mañana”. (Huelguista madrileño anónimo).

Mis amigos y yo nos encontramos con esta frase la otra noche, cuando las manifestaciones convocadas con motivo de la huelga general empezaban a disolverse. El Paseo del Prado estaba repleto de cuartillas impresas con un texto realmente bonito, sin firmar, que concluía con estas palabras.

Tres huelgas generales en poco más de dos años. Lástima de país. No es para estar contentos.

Y sin embargo y pese a todo, ¡estoy contenta! El 14N vi a gente de toda edad y condición tomar otra vez la calle, el espacio público que durante tanto tiempo olvidamos que era nuestro y hemos recuperado. Hemos cambiado el gimoteo de sofá y barra de bar por la acción. Hemos vuelto a creer en la posibilidad de que las cosas cambien. ¡Hemos vuelto a creer! Se acabó el pensamiento de que éste es el único sistema viable. Nos rebelamos contra la resignación, contra la muerte de la ilusión, contra la falta de imaginación. ¡Se puede, vaya si se puede!

Pienso en esto y me viene a la cabeza esta gran canción de Patti Smith, ilustre y combativa dama del Rock que sabe bien lo que es luchar, porque no ha tenido una vida sencilla. Muchos sabréis que Patti tocaba el día 14 en Madrid y decidió aplazar el concierto en apoyo y respeto a la convocatoria de huelga general. “No es un gesto bonito ni de cara a la galería, es lo que creo correcto, lo que hay que hacer”.

¿Te acuerdas de su concierto de hace un par de veranos, Luis? Salimos exultantes, con el optimismo que transmiten el arte, la actitud vital y el buen rollo de esta mujer. El bolo se cerró precisamente con 'People Have the Power' y recuerdo a todo el público cantando (en nuestro perfecto pichinglis, que la letra es difícil, leches) y bailando, con ese grado de felicidad que sólo es posible alcanzar en un concierto o tras la prolongada ingesta de bebidas espirituosas, benditas sean.

Aunque en las manifestaciones de anteanoche disfrutamos de impagables momentos musicales (Cómo no te voy a odiar/Mariano/Si nos robas los salarios/Y solo sabes privatizar), ésta no sonó, claro. Así que aquí va, dedicada a todos los que peleáis cada día para que las cosas sean distintas (no solo cuando hay huelga) y en especial a mis queridos Marta, Andrés y Luis Chelsea, compinches de lucha, de conciertos y de farras (y de más cosas que no puedo explicar en tan poco espacio).

I believe everything we dream
can come to pass through our union
We can turn the world around
We can turn the earth's revolution
We have the power!


miércoles, 7 de noviembre de 2012

What's up (by Isa)

Aunque todos manejamos con intensidad y sin medida el dichoso whatsapp,  es difícil encontrar a alguien que escriba correctamente el nombre de la aplicación móvil gratuita de mensajería instantánea que ha revolucionado el mundo de las comunicaciones desbancando para siempre al costoso SMS. La gente escribe wassap, guasap, whatsup... de tó... y es que el nombre es un cruce entre la frase anglosajona de saludo informal 'What's up?' (¿qué tal?) y el app  de abreviatura de mobile application.

Todo este rollo es para deciros que a mí particularmente la moda del whatsapp me recuerda a 'What's up', el tema de mayor éxito de 4 Non Blondes, grupo estadounidense de rock alternativo de los 90, todo un One-Hit-Wonder, aunque también haya tenido su lugar en varios rankings de 'peores canciones de la historia' en la revista Blender y en Spinner.com.

'What's up' es un tema asociado a una etapa muy particular de mi vida, mis primeros años universitarios y mi primer trabajo remunerado al alcanzar la mayoría de edad. Y para mí, al menos en eso momento, suponía todo un canto a la rebeldía tanto por la letra como por los gritos desaforados de su autora, Linda Perry, vocalista y líder del grupo.

Por aquellos años, andaba aún tratando de definir mi estilo sin mucho éxito, fluctuando entre el heavy metal de mi despertar adolescente, el grunge tan de moda a principios de los 90, rescatando de las llamas de la incoherencia ecléctica el Pop más ochentero de mi infancia y afianzando cada vez más mi devenir hacia el soul, el acid jazz y el funk... vaya mezcla, ¿eh? Pues así soy yo, un mejunje musical sin complejos.

Ni que decir tiene que fruto de esa indefinición estilística mi estética era bastante bizarra (no esperéis fotos, que no) y combinaba un poco todo. Lo bueno es que a pesar de todo, ligaba... así que el tema no podía ser tan desastroso ;-) Entre otras cosas estuve meses llevando un gorro similar al que la Perry (de los Perry de toda la vida) llevaba en el videoclip de 'What's up'... ¿no me digáis que no mola?

miércoles, 31 de octubre de 2012

I've Got You Under My Skin (by Carol)

No soy una fan acérrima de Frank Sinatra. Si confeccionara la lista de mis 10 cantantes-bandas favoritas de todos los tiempos, al modo de Rob Fleming en Alta Fidelidad, La Voz no estaría en ella casi fijo. Tampoco soy experta en swing, big bands o jazz (para eso tenemos a Manu Grooveman y su magnífico blog La Música es mi Amante). Y, sin embargo, a veces tengo irreprimibles accesos sinatristas y me puedo pasar horas escuchando sus discos una y otra vez. Desde mi modesto (des)conocimiento de su obra musical, creo que su 'I've Got You Under My Skin' es una de las canciones más increíbles de la Historia. Cuando la escucho imagino enormes salones de baile con orquesta en directo y a mí misma transformada en una especie de Ginger Rogers, luciendo uno de esos fantásticos vestidos de vuelo y cintura de avispa y marcándome un baile de los que hacen época con algún consumado (y atractivo) bailarín. Vamos, una flipada que no veas. Pero ¿y lo bien que me lo paso?

En el instituto tenía un compañero de clase (que ya ha aparecido alguna otra vez en este blog, aunque él no lo sepa) que era ultrafán del Viejo Ojos Azules, y además cantaba muy, pero que muy bien. De pronto le daba por ahí y se arrancaba con un tema suyo. En vez de cargarse el pupitre garabateando "Nirvana" (o cualquier otro grupo del momento) o el nombre de alguna chica que le gustaba, como todo el mundo, escribía entera la letra de 'The Lady is a Tramp'. Un auténtico figura que despertó en mí la curiosidad por un hombre considerado por muchos el artista máximo, el crooner por excelencia, aparte de un tipo bien tremendo en lo personal.

Es bien sabido que 'I've Got You...' es una composición de Cole Porter (tremendo personaje también) y es larga la lista de cantantes que la han hecho suya, desde las ilustres versiones de Ella Fitzgerald, Dinah Washington o Carly Simon hasta las de crooners modernos como Michael Bublé o Jamie Cullum, pasando por el personalísimo cover de Neneh Cherry... y llegando al capítulo del horror con, ¡quién si no!, Michael Bolton, ese hombre. (Me niego a poner el link a la versión, que lo sepáis).

Seguro que ha formado parte de un sinfín de bandas sonoras de pelis que desconozco, pero sí recuerdo vivamente una escena chulísima de Los peores años de nuestra vida, en la que Gabino Diego se mete en el bolsillo a Ariadna Gil cantándole esta canción y eclipsando totalmente al guaperas sosón de su hermano (Jorge Sanz). Para gran disgusto mío, no ha habido manera de encontrar este vídeo para enlazarlo, pero si no la habéis visto, os la recomiendo muchísimo. De aquélla yo era una gran admiradora de Gabino y me pasé la película cruzando los dedos para que, por una vez, fuera "El Feo" quien se quedara con la chica. Bueno, sí, vale, estaba enamoradísima de Gabino Diego, ¿qué pasa?

Volviendo a la canción, todo en ella es perfecto: la música y los arreglos de Nelson Riddle; la voz de Sinatra, por descontado; su porte y su presencia escénica. Esa letra, romántica pero no diabética, sobre un affaire que sabes que no te conviene para nada, pero que no puedes evitar porque... llevas a esa persona bajo la piel. ¡¡¡Qué bonito, copón!!!

Don't you know, you fool, you never can win?
Use your mentality, wake up to reality
But each time that I do just the thought of you
Makes me stop before I begin
'Cause I've got you under my skin

Vamos allá:



Sólo hay algo que oscurece mi pasión por este tema, y es ese detestable disco llamado Duets. Ya sabéis, esos inventos de las disqueras para hacer caja en los que se forman parejas musicales inconcebibles. Pues no van y ponen a cantar esta maravilla a... ¡Bono! Hala, ahí tienes a La Voz (nunca mejor dicho, porque se ve que Sinatra ni apareció por el estudio; quizás estaba encerrado en su mansión, muerto de bochorno por haber aceptado tal cosa) mezclada con los aullidos de gato atiplado de esta "estrella del rock de las más influyentes, de las más acojonantes y de las más buenas". Menos mal que, años después, llegaron los Chanantes para vengarse en mi nombre y en el de toda la humanidad...


viernes, 26 de octubre de 2012

Feeling good (by Isa)

Voy a ser breve. Y no porque el tema que he elegido no me motive para escribir durante horas, si no porque acaba la semana, una semana dura de trabajo, y no puedo con mi alma. Estoy agotada, sí, pero es viernes, empieza el fin de semana y solo por eso: Me siento bien.

No es un homenaje al señor Flex, si no uno ligero -no doy más de mí- a la gran Nina Simone, probablemente la voz femenina que más me ha impactado desde que muy pequeña empecé a sentirme atraída por la música, y por su poder para modificar el estado anímico hasta de los humanos más insensibles.

La gravedad de su voz propia de un rango tenor es especialmente elocuente es este tema, donde sus silencios y los cambios de tono en momentos álgidos de la melodía le dan un aura mágica
a la canción compuesta por los ingleses Anthony Newley y Leslie Bricusse para el musical de 1965 The Roar of the Greasepaint—the Smell of the Crowd.




El vídeo no es ninguna maravilla, pero no había más... compensaré más adelante con los excelentes vídeos que hay en Youtube de otros grandes temas de la cantante americana, como 'My baby just cares for me' o 'Ain't got no, I got life'... pero hoy el tema tenía que ser este, por su letra vitalista y su estribillo cargado de buenos propósitos:

It's a new dawn
It's a new day
It's a new life
For me
And I'm feeling good

El temazo que os regalo este viernes ha sido interpretado también por artistas de lo más variopintos como Sammy Davis JrEels, Michael Bublé, Joe Bonamassa o George Michael, The Pussycat Dolls, Adam Lambert... Os dejo una de las versiones más recientes de la mano de Muse, que aunque no son santo de mi devoción se curran una cover bastante apañada. Aquí os la dejo, y lo dicho: ¡A sentirse bien!


viernes, 19 de octubre de 2012

Either Way (by Carol)

Esta semana he saldado una de mis más antiguas deudas musicales. ¡Por fin he conseguido ver a Wilco en directo! Ya fuera porque me pillaba con la cuenta corriente tiritando o porque reaccionaba tarde y me quedaba sin entradas, nunca había logrado ir a un concierto suyo. El martes pasado los astros se alinearon y allá fui cual devota de romería.

Cuando esperas algo con tanta expectación suele pasar: a) que se quede muy por debajo de tus expectativas, o b) que flipes muchísimo. Tengo que decir que no ocurrió ninguna de las dos cosas. Jeff Tweedy tiene una voz fantástica y se porta muy bien con el público, son unos músicos estupendos, se tiraron más de dos horas tocando, regalaron dos bises... Todo irreprochable. Pero -y ésta es una opinión absolutamente subjetiva por la que mucha gente me retiraría la palabra- a mí me faltó algo. Supongo que contribuyeron factores como su ¿excesiva? fidelidad al sonido de los discos (me gusta que los grupos innoven en sus versiones de directo), que empezaran con 45 minutos de retraso, que estaba bastante cansada e intentando defender mi huequito sin que se me pusieran delante ni "El Alto" ni "El Pelo a lo Afro"... y que en el repertorio apenas entraron una o dos de mis canciones favoritas. Me habría encantado escuchar la bonita voz de Tweedy en 'Please Be Patient With Me' o 'How to Fight Loneliness' o 'Nothing'severgonnastandinmyway(again)', o la canción de la que hablaré hoy, 'Either Way'. Sirva este post, pues, de pequeño desquite.

'Either Way' abre el sexto álbum de estudio de la banda, Sky Blue Sky (2007), recibido en su momento con cierta frialdad que nunca comprendí, porque me parece una maravilla. Este tema es una de las muchas joyas que encierra.

Una de las razones por las que existen el arte en general y la música en particular es, creo yo, para ofrecernos respuestas a nuestras pequeñas o grandes miserias. 'Either Way' ha sido más de una vez una respuesta válida para mí en momentos jodidos, de cruce de caminos en los que no era capaz de tomar una decisión o en los que intentaba entender el porqué de una traición inesperada y dolorosa. Y no me refiero sólo a cuestiones sentimentales, aunque sea de lo que habla la letra. A veces no hay nada que puedas hacer, sólo esperar a que algo suceda... pero siempre preparados para lanzarnos de cabeza a lo bueno que nos regala la vida:

I will try to understand
Everything has its plan
Either way
I’m gonna stay
Right for you


Escuchadla y decidme si no es más efectiva para superar los bajones que un pastillazo cualquiera. La respuesta no está "blowing in the wind", amiguitos; la respuesta está en la música (y, a veces, en el fondo de un vaso).

Disculpad por el vídeo, pero no he conseguido ninguno en directo con suficiente calidad. Hay algunos subidos por fans de mano temblorosa y con sonido que no les hace justicia, así que toca enlatado.

Nota: Leo con estupor en Jenesaispop que andaba por el concierto Dani Martín, ex cantante de El Canto del Loco, uno de los grupos que habrá que aniquilar cuando llegue la revolución musical de la que hablaba Nick Hornby en Alta fidelidad. Es decir, que al parecer es posible que te guste Wilco y luego hacer eso que él hace...



jueves, 11 de octubre de 2012

Easy (by Isa)

Ilustración de The Creative Panic

En mi oficina trabajamos con música. Normalmente suena un aleatorio de spotify con temas de todo tipo, una variedad muy de mi gusto, que soy ecléctica en lo musical (y en otras muchas cosas). Se mezcla soul de la Motown, con Pop español contemporáneo, tecno anglosajón ochentero, existencialismo noventero y mucho rock and roll de todas las décadas y nacionalidades... A veces la sana alternancia se rompe, y el sistema entra en bucle repitiendo la misma canción una y otra vez.

Normalmente esto nos irrita a cualquiera, dependiendo del grado de concentración y de abstracción del sujeto. Pocas cosas hay tan rayantes como la repetición convulsiva de una melodía. Recuerdo un episodio de una serie policíaca en la que el criminal torturaba a sus víctimas con la reproducción constante y sin pausa de una canción: Love is blue (¡la muerte!).

Hace un par de días el hilo musical de mi curro se quedó clavado en una de mis canciones favoritas y (casi) no me importó, porque a pesar de que tras catorce veces corrió el riesgo de pasar a las aborrecidas, 'Easy' es uno de esos temazos que te reconcilian con tu paz interior.

Compuesta por Lionel Richie en 1977, antes de convertirse en el gran hortera que llegó a ser en los ochenta, cuando aún lideraba a los Commodores, 'Easy' es una balada con reminiscencias country, que se convirtió enuna de las composiciones más famosas de la banda de funk de Detroit.

Destaca por su sencillez (por algo es 'fácil') y por una letra que supura alivio y paz, pese a la situación que describe: una ruptura sentimental: "Know it sounds funny, but I just can't stand the pain: Girl I'm leaving you tomorrow". Y es que cuando las cosas no funcionan no hay nada que produzca más sosiego que dejarlo...



Siempre me he sentido muy identificada con ese 'I'm easy like Sunday morning', y con ese canto a la liberación que es la estrofa que introduce el magnífico solo de guitarra: "I wanna be high, so high, I wanna be free to know the things I do are right. I wanna be free. Just me, babe". Una canción de las que se recuerda, aún sin escucharla 14 veces seguidas.

Como nota final, añadiré que yo descubrí 'Easy' gracias a la excelente versión de Faith No More, uno de los mayores éxitos de la banda californiana entre el rock alternativo y el funk metal de los 90. Aquí os la dejo:


¡Feliz juernes y como consejo para el puente: procurad ser fáciles!

viernes, 5 de octubre de 2012

Arco Iris (by Carol)

¿Veis ese vinilo que terminasteis por rayar de tantas veces que lo escuchasteis? Pues mi disco rayado es En el club, segundo álbum de Los Flechazos. Cómo no iba a ser así, si fue durante mucho tiempo mi grupo favorito (al menos en la categoría de contemporáneo y español), al que seguí con fervorosa fidelidad hasta que, poco a poco, sus canciones dejaron de emocionarme. La edad, supongo.

En esa etapa de ultrafán hubo muchos viajes para verles tocar, la mayoría de las veces a pueblos que quedaban donde Cristo perdió el mechero, previo soborno o lloriqueo a padres y hermanos mayores para que nos llevaran en coche; muchos disgustos cuando los bolos se suspendían por la lluvia; mucha memorabilia sustraída del escenario (desde púas de guitarra hasta botellas de agua vacías). En fin, pasión, pero pasión musical: no penséis que era un rollo boy-band de pibonazos, porque tanto el frontman, Álex Díez (ahora Cooper), como el resto de los integrantes eran chicos/a de lo más corriente. Era otra cosa. Era la música.

León es una ciudad pequeña y no demasiado interesante, pero curiosamente bulle una importantísima escena mod encabezada por Los Flechazos, que fueron uno de sus principales exponentes en este país junto a Brighton 64, Los Negativos, Los Substitutos o Los Elegantes. Yo nunca he sido militante de nada, pero simpatizo mucho con esta gente y con sus gustos estéticos y artísticos. Sobre todo les interesa la música y pasan tres kilos de las modas, y eso está bien.

Caí en la flechazoadicción con 17 años (anteayer, vaya). Tenía un par de compañeros de instituto que hablaban del grupo todo el tiempo, y un día encontré en las estanterías del difunto Discoplay su tercer disco, ¡Preparados, listos, ya!, que acababa de salir. Así que me lo llevé a casa y mi hermana y yo enloquecimos literalmente; lo poníamos tanto que mi madre, jartita de oírlo, llegó a amenazar con tirarlo por la ventana. En cuanto pude me compré el resto de la discografía y así llegué a mi favorito. En el club (DRO, 1989) es un álbum súper vitalista, muy fresco, con canciones repletas de referencias a la cultura sixties y a la rebeldía juvenil, que hablan de clubes nocturnos donde la gente baila hasta desfallecer, de cantantes de blues, de pintores de Pop-Art. Cuando se me pasó la fiebre estuve años sin escucharlo, y me encantó comprobar, cuando lo recuperé hace algunos meses, que mantenía intacta su capacidad para ponerme de buen humor. Me parece un ejemplo perfecto de cómo ha de ser un disco de pop, breve y contundente, y con una estructura perfecta: cada canción está exactamente donde tiene que estar y no se me ocurre ninguna mejor para cerrarlo que 'Arco Iris'. La portada es también genial.

Es complicado elegir un tema de ese disco, porque me flipan todos. Por ponerme estupenda, quizás el que menos me gusta es justo el que alcanzó más éxito, 'La chica de Mel' (infaustamente retitulada en algunos karaokes como “La chica de Miel”: sin comentarios). 'Arco Iris' es el más cañero del álbum, el que tiene un sonido más sucio y una letra más críptica y menos “teen”. Compuesta, como prácticamente todas las suyas, por Álex Díez, está inspirada en el libro de Saint-Exupery Vuelo nocturno. Consigue, creo yo, crear una atmósfera de desasosiego y aventura, reforzada por esa batería brutal, las guitarras afiladas y el inconfundible sonido del Farfisa de Elena.

Siento no haber podido encontrar un buen vídeo en directo, porque ¡cómo eran los directos de esta gente! Que se lo digan a mi querida amiga Trini, con la que compartí tantos conciertos, tantas afonías y tantas tortícolis bailando esta canción y berreando "o-o-oooos".


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Bailaré sobre tu tumba (by Isa)

Como bien dijo Carol en su último post, ya va tocando algo de música buenrollera patria que la hay abundante y de calidad... además de algunos altos exponentes del rock gamberro y hooliganero que tanto me mola y que tan bien viene para poner ritmo a la indignación (siempre desde el humor).

Y es que estoy violentamente indignada después de acontecimientos como el de ayer (#25S) en el que una concentración de ciudadanos legitímamente hartos que intentaron rodear simbólicamente la cámara que supuestamente les representa acabó con una batalla campal que se ha saldado con más de 60 heridos (uno de ellos, grave).

La violencia salvaje desde el esperpento es la base de la canción que he elegido para resarcirme y descargar adrenalina contenida: 'Bailaré sobre tu tumba', uno de los temas más conocidos de un grupo con nombre de balance catastrófico, Siniestro Total.

Los Siniestro son una de las bandas españolas más emblemáticas del rock punk de los ochenta, y una de mis favoritas de todos los tiempos. Me encantan esas letras que mezcla prosa descarnada con desvergüenza pura y dura, y su impecable sonido instrumental, con directos antólogicos (suenan justo como tienen que sonar un buen grupo de rock).

La semana pasada coincidí en Twitter con Julián Hernández (@juliansiniestro), líder y miembro portavoz de la banda gallega, entre otras cosas porque el tío participó, como reputado tuitero, en la presentación de la Guía de uso del castellano en las redes sociales elaborada por la Fundéu, "Escribir en Internet". Casi ná.

'Bailaré sobre tu tumba' es una canción compuesta en 1985 y publicada en su álbum homónimo de ese mismo año, que parte de una frase inspirada en un fragmento de la película Cotton Club, en el que dos hermanos que se dedican a bailar claqué, hablan de un matón que ha amenazado a uno de ellos:
—Tú solo no puedes matarle..., pero puedes bailar sobre su tumba.
—Lo mataré con mis zapatos de claqué.

Aquí os la dejo, en su trepidante versión en vivo, que irremediablemente tengo relacionada con "la chica muy mona que vivía en Barcelona", la prota del tema que tocan inmediatamente después, 'Assumpta'. Degustadla como se merece -saltando con virulencia- y recordad lo que dicen estos sabios vigueses: "Ante todo, mucha calma".

viernes, 21 de septiembre de 2012

It Must Be Love (by Carol)

Había decidido que mi post de hoy sería sobre una canción en español, que estamos muy anglosajonas últimamente. Luego, con los acontecimientos políticos de la semana, pensé en algo más combativo (por si alguien ha estado viviendo estos días en la Estación Espacial Internacional y no se ha enterado: dimisión de la Espe, muerte de Santiago Carrillo y, menos divulgado pero no menos significativo, nueva demostración de fuerza de las autoridades desalojando el Centro Social Okupado Casablanca de Antón Martín). Pero resulta que, de camino a casa, saltó esta canción en mi mp3 y... ¡cómo resistirse a algo que te hace sentir tan contenta y ligera de equipaje!

No soy una persona romántica y mantengo posiciones cada vez más escépticas en cuanto a eso que llamamos amor. Pero hoy estoy optimista, vaya usted a saber por qué, y pienso en que últimamente hay un montón de gente enamorada a mi alrededor, y eso es bonito, y desprenden buenas vibraciones y son tan felices que nos hacen felices a los demás también.

Eh, que no cunda el pánico. No voy a ser tan incauta como para ponerme a dar la chapa sobre este tema sobre el que nadie ha escrito nunca nada apenas. Qué pereza, oigan. Sin embargo… qué cosa tan rara, el amor. A veces piensas que nunca sabrás lo que es o que no volverás a sentirlo; a veces lo encuentras cada noche en una persona distinta, aunque con la luz de la mañana el espejismo se desvanezca. A veces una canción consigue hacerte creer en que existe de verdad, aunque sólo sea por unos minutos. (Otras veces también contribuye a tu convicción de que es una basura inmunda, pero ya hablaremos de eso otro día).

'It Must Be Love' es de ésas que te devuelven la fe. Es escucharla y sentir un subidón y unas ganas de abrazar a todo el mundo y cantarla a coro… Como sabréis, éste es uno de los temas más conocidos de Madness, legendaria y skatalítica banda a la que lamento enormemente no haber visto nunca en directo. (Uf, lo que tiene que ser en directo el 'One Step Beyond', una de las canciones de toda la historia de la música que más ganas me dan de ponerme a hacer el cabra…).

Editada como single en 1981 en el no menos legendario sello Stiff Records (recordad: "If It Ain't Stiff, It Ain't Worth a Fuck"), 'It Must Be Love' es en realidad una versión de la original del poeta y músico británico Labi Siffre, dato que, honestamente, desconocía hasta este momento. Con todos los respetos a este hombre, la versión de Madness se come a la suya con patatas, convirtiendo lo que era una cancioncilla agradable sin más en un temazo emblemático. Vosotros diréis...



Lo mejor es que una letra tan romántica y naïf está ilustrada con un vídeo absolutamente delirante, haciendo honor al nombre y la reputación de Madness. El momento “Gallina Caponata por los aires” es brutal. En gesto de buena voluntad, el Sr. Siffre tiene un cameo (es el violinista sonriente que sale al final).

Para empezar el fin de semana con el corazón rebosante de amor, felicidad y ganas de pillar cacho, aquí os dejo este maravilloso 'It Must Be Love'. Nothing more, nothing else. Love is the best (or maybe not).


martes, 18 de septiembre de 2012

September (by Isa)

Septiembre un mes que no deja a nadie indiferente, con connotaciones meláncolicas, de cambio de estación, de final de las vacaciones y de comienzo de curso... El fatídico (o anhelado, que en esto hay para todos los gustos) mes de la vuelta al cole.

Para que os voy a engañar, Septiembre no es santo de mi devoción... por eso, no se me ocurre mejor tema buenrrollero para paliar los estragos de la depre postvacacional que 'September', temón de Earth, Wind & Fire, una de las bandas que ha generado más canciones bailongas levanta-ánimos del mundo mundial...

Y es que si en el último post, Carol hacía un homenaje al soul nacido al albur del gospel y el blues en Memphis y en la mítica Stax Records, con la figura estelar del gran Otis Redding hoy nos vamos un  poco más al norte, a Chicago, de donde acabo de regresar completamente enamorada, y a la Chess Records, en donde trabajaba como percusionista de estudio Maurice White, el fundador de la banda.

Chess Records nunca trabajó con Earth, Wind & Fire y de la discográfica no queda más que el recuerdo -inmortalizado en una peli -Cadillac Records- y tenuemente distorsionado por la Fundación de Willie Dixon, que ahora ocupa el edificio y donde uno de sus nietos te cuenta los detalles de la vida del gran compositor de blues... pero los músicos que salieron de allí  marcaron algunos de los capítulos más importantes de la historia de la música negra americana, o más bien de la música contemporánea mundial...

Earth, Wind & Fire pasó por todos los estilos por los que un grupo musical podía pasar en los setenta,  aunque puede que haya quién solo los recuerde por su estética 'discreta' y por su multitudinaria puesta en escena. 'September' mezcla R&B, disco y una letra de lo más popera, y es uno de los hitos de su época dorada -y de lentejuelas-. Aquí os la dejo:



'September' no solo es el tema que me está alegrando la vuelta a la rutina si no también el protagonista de la la escena con el que comienza la última peli que he visto en el cine (Intocable) y que os recomiendo encarecidamente ;-)

viernes, 14 de septiembre de 2012

Hard to Handle (por Carol)

Hace poco un asiduo lector nos recordaba que en este blog tirábamos mucho de Motown, pero teníamos algo aparcado al no menos grandioso sello Stax. Siguiendo el hilo “monárquico” que abría Isa la semana pasada con Elvis, voy a intentar saldar esa deuda. Levántense para recibir al Rey del Soul, Mr. Otis Redding

A Otis, que era de familia humilde y trabajó casi de cualquier cosa hasta que consiguió ganarse la vida con la música, su gran oportunidad le llegó de rebote. En octubre de 1962, la banda en la que militaba entonces, The Pinnetoppers, llegaba a los estudios de la Stax en Memphis para una grabación, que terminó antes de lo previsto. Ya que el estudio estaba pagado, Otis consiguió que le permitieran aprovechar ese tiempo extra para grabar un par de canciones. De ahí saldría su primer éxito, These Arms of Mine, con el que llamó la atención de los capos del sello y dejó claro su talento y las cualidades que le hacían distinto al resto de soulmen. Tenía una voz fantástica, sí, pero por lo que realmente consigue emocionarnos tanto es por la fuerza y la pasión que imprimía a sus temas. En palabras de Booker T. Jones, quien presenció esa sesión: “No era la fuerza de su voz ni su registro, sino la manera en que cantaba. Era todo emoción. Era como: “Este tipo no canta por dinero”. No creo que nunca lo hiciera por eso”. 

Nuestro hombre murió en un accidente de avioneta con 26 años, en desgraciada coincidencia con muchas estrellas del rock. Sin embargo, dejó tras él un legado de canciones increíbles, algunas tan populares que mucha gente conoce a Otis incluso sin saberlo. Así, sin pensarlo mucho, me vienen a la cabeza al menos cinco anuncios con su música. Él, que demostró un gusto excelente para las versiones (su Shake casi me gusta más que el original de Sam Cooke, con perdón), ha sido versionadísimo, y no siempre con resultados felices (Michael Bolton: ¡quita tus sucias manos de (Sittin’ on) The Dock of the Bay de una vez!). Pero su magia permanece aunque las escuchemos una y otra vez.

Precisamente la canción que he elegido fue editada tras su muerte, y claro, no hay imágenes suyas atacándola en un directo tan salvaje como el del Festival de Monterrey de 1967. De hecho, he estado a punto de decantarme por Shake por eso, porque verle en directo es (debió ser, imagino) una experiencia flipante. Pero… no, definitivamente, Hard to Handle es mi favorita desde que la escuché con 17 años en un vinilo prestado, que grabé en una cinta TDK, como era de rigor, en la que se escuchaba saltar la aguja en un momento dado, y que no puede faltar en ninguna fiesta que se precie de serlo. Esos aullidos, esa sección de metales tan increíble… ¡esa letra de “no puedo ser más chulo, nena”!:

Action speaks louder than words
And I'm a man of great experience
I know you got another man
But I can love you better than him

Take my hand, don't be afraid
I'm gonna prove every word I say
I'm advertisin' love for free
So, you can place your ad with me


Posología: no escuchar en el curro, en la biblioteca municipal ni en ningún otro lugar público en el que haya que permanecer en silencio y guardando la compostura. No respondemos de las consecuencias cuando os pongáis a bailar allí mismo como si no hubiera un mañana. Administrar a mansalva en noches de farra loca y en caso de necesitar un subidón de moral instantáneo.





Esa banda tan molona que eran The Black Crowes (creo que no siguen en activo, de ahí el uso del pasado; corregidme si me equivoco) tiene una versión muy cañera también.





La influencia de El Rey del Soul se extiende a las novísimas generaciones de souleros, como mi admirado Eli ‘Paperboy’ Reed. Igual es una flipada mía, pero no me digáis que este I’m Gonna Getcha Back le debe mucho a Hard to Handle. Otro temazo que te mueres, y con un directo de los de no perdérselo. Ya que no podemos ver a Otis, al menos tenemos a Eli. (Bueno, tampoco he encontrado un vídeo en directo con audio aceptable y que no parezca filmado por un enfermo de parkinson, lo siento).




No puedo cerrar este post sin recordar El mejor cóctel, legendario homenaje de los seminales Brighton 64 a los grandes maestros del Soul, y a su vez otro llenapistas brutal. ¡Otis, Jackie Wilson y Sam Cooke!

martes, 4 de septiembre de 2012

(You're the) Devil in Disguise (by Isa)

Estar en Memphis es pensar en El Rey y yo estoy en Memphis. Me ha costado llegar. He tenido que sortear nada menos que un huracán, el Isaac, que me ha tenido encerrada dos días en un hotel de Nueva Orleans... Y es que el Viejo Sur es una tierra castigada por tormentas y tornados, uno de esos rincones del planeta en los que las catástrofes naturales son 'naturales'...

Hay lugares malditos, en los que sus habitantes miran con desconfianza los escasos períodos de bonanza sabedores de que no pueden durar mucho, de que tarde o temprano les llegará la desgracia, como si hubiesen ofendido a Dios... O se hubiesen aliado con el mismísimo diablo.

El vudú, las creencias paganas mezcladas con una espiritualidad extrema hacen de los estados surcados por el Misisipi un caldo de cultivo excelente para las leyendas demoníacas y para la música... Y para historias de músicos que venden su alma al diablo...

No en vano se han engendrado aquí algunos de los ritmos más notables de la historia de la música contemporánea: el Blues, el Jazz, el Soul... Y cómo no, el Rock ‘n' Roll ¡y su Rey!

Devil in Disguise es una de mis canciones favoritas del gran Elvis Presley. Compuesta por el trío Giant, Baum and Kaye y lanzada por la discográfica de Elvis en Nashville en 1963, el tema triunfó como la Coca-Cola a ambos lados del Atlántico...

Y es que hasta John Lennon flipó con Devil in Disguise y con el registro vocal del Rey comparándolo con Bing Crosby... En la letra, Elvis acusa a una chica de ser el diablo disfrazado, pero yo creo que la canción le describe perfectamente a él: parece un ángel, anda como un ángel, habla como un ángel, pero... ¿O no?



martes, 21 de agosto de 2012

It Won’t Be Long (by Carol)

La otra noche estuve lo más cerca que se puede estar de asistir a un concierto de The Beatles (sin contar uno de Paul McCartney, claro). Sixty-Four, cover band de canciones de los Fab Four, se estrenó con honores en el escenario del Cocodrilo Negro, gran garito ponferradino. Entre el repertorio, temas muy populares y otros más "ocultos" para el gran público, como una chulísima versión de Old Brown Shoe. Dada nuestra condición de beatlemaníacas confesas, hemos invitado a Sixty-Four -nombre inspirado en una de las canciones más bonitas del Sgt. Pepper's- a ser nuestras special guest stars en el blog.

Hablamos con Fran (batería), Fer (bajo y voz) y Dili (guitarra y voz). Luis (guitarra y voz principal) estaba ausente por motivos laborales, no es que le amordazáramos para que no participara en la conversación… Quiero dar las gracias a la banda y a su "Brian Epstein", Luis Carro, por la interesante conversación, por la diversión del concierto y por esa caña fresquita en la terraza.

Que nadie piense que Sixty-Four son cuatro señores disfrazados como los Beatles de la primera época. No buscan mimetizarse ni imitarlos, sólo divertirse y conseguir que el público se divierta. “Yo diría que somos innovadores a la hora de plantearnos las versiones. No buscamos que las canciones sean idénticas, aunque sí que se parecen bastante” (Fer). “Intentamos buscar un término medio, alcanzar un sonido parecido al suyo, pero también actualizarlas un poco. Hay muchísimos grupos de versiones de los Beatles por todo el mundo que son muy buenos, pero a veces ves a señores de 50 años apalancados tocando y… pues no mola. Al fin y al cabo los Beatles eran chavales que empezaron con 20 años, y tocaban con espontaneidad y frescura. No somos, digamos, tan formales como otros grupos de versiones. O eso intentamos” (Fran). “Yo creo que algunos de esos grupos están más preocupados por parecerse a los Beatles y moverse como ellos que de disfrutar las canciones. Nosotros no queremos estar encorsetados y dejar de hacer tal o cual cosa porque George no lo hacía, por ejemplo”. (Dili).

Es una decisión valiente, por no decir osada, versionar a la banda más grande de la historia del pop (estaré encantada de recibir comentarios de quienes discrepen). ¿Hay alguna canción con la que no se hayan atrevido? “¡Muchísimas!” (risas colectivas). “Para empezar, contamos con el problema de que no tenemos a alguien a los teclados, así que las canciones que llevan piano son muy difíciles para nosotros, aunque algunas las hemos adaptado a nuestra manera”. (Fran). “También ocurre que al principio las canciones te dan mogollón de respeto y crees que nunca vas a poder hacerlas, y luego te pones y las sacas, las haces un poquitín más tuyas… Hay otras totémicas que no se te ocurre ni tocarlas” (Dili). “Yo creo que el mayor inconveniente con que nos encontramos es que ellos cantaban como los ángeles. Canciones como Because ni nos las planteamos, porque ¿cómo vamos a conseguir hacer eso?” (Fer).

Hagamos un ejercicio de historia-ficción. Si los cuatro Beatles estuvieran vivos, ¿hubiéramos asistido a una reunificación de la banda? ¿Seguirían girando como los Stones? “Creo que no. Quizás se unirían para algo puntual. De hecho, el otro día me preguntaba, de haber estado John vivo, si los Beatles habrían tocado en las olimpiadas. Yo creo que no, sobre todo por George”. (Fran). “Sí, George era el que estaba más quemado de todos…” (Fer). “De todas formas, vete a saber, porque eran tan geniales y estaban tan locos que a lo mejor estaban dando un concierto en la luna o algo así. Los veo más haciendo algo así, más que algo tan… iba a decir vulgar… como una gira al uso” (Dili).

¿Puede haber algo más difícil que escoger un tema favorito de los de Liverpool? Retamos a los Sixty-Four a elegir su canción de buen rollo:

Dili: It Won’t Be Long

“Cuando era pequeño mis padres tenían la cinta de With The Beatles, y otra grabada con los Grandes Éxitos de Oro de los Beatles por una cara y ABBA por la otra. Yo debía tener siete u ocho años y me acuerdo de que aluciné en colores cuando las escuché. Recuerdo quemar el With The Beatles y poner una y otra vez el Grandes Éxitos de Oro, terminar la cara y rebobinarla para escucharla otra vez, porque ABBA no me gustaba. Claro, me obsesioné, aunque no entendía las canciones. With The Beatles se abría con It Won’t Be Long. Yo entendía “I Won’t Be Long” y la traducía como “No soy muy alto”. No sabes lo que es estar en tercero de EGB, sin saber ni una palabra de inglés, y de repente encontrarte con esa canción tan brutal. Encima con una letra con la que te estás identificando plenamente, porque crees que dicen “No soy muy alto” y tú eres un niño pequeño… Ahora me río cada vez que la escucho y me hace sentir genial. Aparte, creo que es una canción que te sube el ánimo. No sé, tiene todo. Me voló la cabeza”.


Fer: Eleanor Rigby
“Revólver es mi disco favorito de The Beatles, y dentro de él me quedo con Eleanor Rigby. Sí, es una canción muy triste, pero es muy emocionante, te pone los pelos de punta. Aunque te podría decir cualquier de ese discazo, como Taxman”.



Fran: A Day in the Life
“Me gusta A Day in the Life porque es muy experimental, con muchas cosas hechas al azar que salieron bien. Cómo unieron la parte de Lennon y la de McCartney; cómo experimentaron con arreglos de música clásica (pidieron a los músicos que tocaran al azar); ese despertador que suena por error, de repente; la voz de Mal Evans contando que se escucha por debajo porque el ingeniero no lo pudo eliminar; el acorde final de piano, tocando a la vez todos los pianos que había en el estudio, con el crujido del suelo de madera porque Ringo se mueve… Yo creo que en esa canción quisieron hacer muchísimas cosas especiales y lo consiguieron, porque estaban en un gran momento, con el viento a favor”.


Escúchales en: www.myspace.com/64beatlescoverband

jueves, 16 de agosto de 2012

Wrap your troubles in dreams (by Isa)

Viajar es, sin lugar a dudas, una de las actividades que más disfruto en mi vida. Suspender la realidad cotidiana salpicada de problemas -algunos graves, otros nimios revestidos de gravedad- para dedicarte durante unas semanas a fundirte con un paisaje y un ambiente ajeno por completo a tu rutina, a soñar... Envolver tus problemas en sueños (wrap your troubles un dreams)... es toda una terapia sanadora para cuerpo y espíritu.

Pues bien, dentro de una semana estaré empaquetando algunas de mis cosas en una mochila para sobrevolar con ellas el Atlántico... y ya no puedo pensar en otra cosa. Al otro lado del charco, me espera New Orleans, cuna del jazz, ciudad castigada por el huracán Katrina, y lugar que vió nacer al gran Louis Armstrong a principios del siglo pasado...

Podría elegir cualquiera de los temas que el maestro Satchmo interpreta con un alma y un swing que hace de cualquier canción una delicia para los oídos, pero 'Wrap Your Troubles in Dreams' transmite a la perfección mi anhelo más acuciante... (wrap your troubles in dreams and dream your troubles away...)



 'Wrap Your Troubles in Dreams'  es una canción popular compuesta por Harry Barris con letra de Ted Koehler and Billy Moll, publicada en 1931. La primera versión grabada ese mismo año está interpretada por Bing Crosby y la Orquesta de Gus Arnheim, pero la canción se convirtió en un standard de jazz, grabada por numerosos artistas incluyendo a Frank Sinatra, Doris Day, Dean Martin y, por supuesto,  Louis Armstrong...

La letra del tema no puede ser más vitalista, pero tengo que reconocer que la primera vez que tome consciencia de esta canción hasta el enamoramiento fue con una versión instrumental y no hace tanto... Y es que 'Wrap Your Troubles in Dreams' está incluida en la banda sonora de la película de Woody Allen  'Acordes y Desacuerdos', en una interpretación gypsy swing a lo Django Reinhart absolutamente maravillosa.




Y ahora, si me disculpáis voy a seguir soñando con mi viaje... ;-)

viernes, 10 de agosto de 2012

I Can't Help Myself (por Carol)

Hay estudios científicos que demuestran que si escuchas I Can’t Help Myself y no mueves ni un pie es que estás hecho de madera. En serio. Si en general el catálogo de la Motown (sello recurrente en varias entradas de este blog, como no podía ser de otra manera) puede considerarse un antídoto infalible contra la mustiez de ánimo, esta canción es el culmen absoluto del buen rollo. Probad a escucharla camino de otro gris día de curro, o de búsqueda de curro, y también mientras os estáis tuneando para salir de farra. Buen humor automático garantizado.

I Can’t Help Myself (Sugar Pie Honey Bunch) es uno de los mayores jitazos del sello de Detroit parido por la Santísima Trinidad Holland-Dozier-Holland. Con él (que cuenta, por cierto, con uno de los mejores títulos de la historia del pop), The Four Tops llegaron a lo más alto de las listas de éxitos en junio de 1965. Hace poco, un amigo (¡gracias, Jimmi!) me prestó un curioso documental acerca de la “fórmula secreta” que hace que una canción se convierta en un número uno. Uno de los entrevistados era, precisamente, Lamont Dozier, compositor y productor de ésta y otros cientos de maravillas de esa fábrica de hits que fue la Motown. Entre otras cosas, Dozier explicaba que la idea de la canción surgió recordando una escena de su infancia. Su abuela regentaba un salón de belleza casero, y su abuelo, que debía tener más peligro que darle un bongo a un jipi, solía piropear a las clientas con un (cito de memoria) "how are you, sugar pie honey bunch?”. Sobre la opinión de su abuela al respecto no comentaba nada…

Reflexionando sobre ese ingrediente mágico, Dozier mencionaba que un potencial hit debía tener algo “infeccioso” para que se quedara literalmente pegado en oídos y cerebro. Creo que no hay mejor palabra para definir este clásico del soul. ¡Bendita infección!

PD. No puedo cerrar este post sin hacer una mención especial al sastre que confeccionó los trajes que me llevan los Four Tops en esta intervención televisiva. El coreógrafo también tiene su mérito...

jueves, 2 de agosto de 2012

Comfortably numb (by Isa)

Hace ya la friolera de ocho años que fui a mi primer (y último) FIB. El de 2004 fue un cartel interesante. Viejas glorias como Lou Reed o los Pet Shop Boys y figuras emergentes como los que descubrí la misma tarde que Morrissey decidió que no se presentaba para desazón de los incondicionales del líder de los Smiths...

Scissor Sisters, las 'hermanas tijera', -un nombre en clara referencia a la postura sexual entre mujeres- fueron mi gran descubrimiento aquel día de música constante y calor húmedo en la costa mediterránea. Bailé como si me fuera la vida en ello al ritmo de lo falsetes de un Jake Shears tan histriónico como exhibicionista, que acabó desnudo sobre el escenario.

De las muchas canciones que me hicieron vibrar durante el par de horas que los Scissor Sisters estuvieron dándolo todo en Benicassim, y que me impulsaron a comprar el disco ipso facto, ésta fue la primera que me enganchó... aunque luego sean otras las que se enumeran en mis listas de favoritas. Es dífícil no contagiarse del ritmo frenético del tema desde sus primeras notas y ese 'Hello, is there anybody in there?'





Aquel sábado 7 de agosto, fue la primera vez que escuché "Comfortably Numb". Y fue una versión, aunque yo aún no lo sabía... No fue hasta años después que escuchando la composición original detecté la similitud... ¡y mira que es dificil! Y es que "Cómodamente insensible" es la sexta canción del segundo disco de la ópera rock The Wall ("El muro") de los míticos Pink Floyd, música de Gilmour y letra de Waters.

Con un ritmo mucho más lento que la canción de los tijeras, y un espectacular solo de guitarra: el tema, en sus dos versiones, es todo un estudio sociológico sobre la evolución en el consumo de las drogas: desde finales de los 70, con la heroína haciendo estragos y regalando viajes envenenados que revive fielmente el 'Comfortably Numb' de Pink Floyd, hasta la química de diseño y sudor hiperactivo que transmite la versión de Scissor Sisters.

Escuchad y disfrutad del subidón sin estupefacientes ;-)




martes, 24 de julio de 2012

Le temps de l'amour (por Carol)

Una de las cosas que más me impactaron cuando llegué aquí fue el Madrid Rock de Gran Vía. Para los que no lo han conocido, estaba justo donde hoy se alza un establecimiento –otro más- de esa popular cadena textil que todos sabemos, en una calle que ha ido perdiendo paulatinamente todos los rasgos de identidad que la hacían peculiar, hasta mimetizarse con cualquier avenida principal de cualquier otra gran ciudad del mundo. Probablemente era el mayor establecimiento dedicado a la venta de discos en España. Luego descubrí otras tiendas menos imponentes pero más especializadas e interesantes, pero en ese momento, viniendo de una pequeña localidad donde el acceso a un determinado tipo de música no era fácil, y con un poco más de dinero en el bolsillo de lo habitual, entré y perdí la cabeza totalmente. No me acuerdo de todo lo que compré, pero sí de una casete de The Small Faces y otra de Françoise Hardy, un grandes éxitos con una portada bastante feaca, por cierto.

Retrocedamos aún más en el tiempo. Conocí a la Hardy gracias a ese hombre nunca suficientemente ponderado llamado Juan de Pablos y a su adorable Flor de Pasión, que resiste orgulloso en la parrilla de Radio 3 pese a los desconsiderados y continuos vaivenes en su franja de emisión. Con lo que ha hecho Juan de Pablos por la educación musical de varias generaciones de este país, ya tendría que tener una calle con su nombre como mínimo.

Con debilidad evidente por las cantantes francesas de los 60, Françoise sonaba asiduamente en el programa, junto a otras coetáneas como France Gall o Sylvie Vartan. Pero ella era distinta. Tenía un estilo mucho más interesante, una belleza más natural y menos cándida. Y lo más importante, componía sus propias canciones, algo poco común en la época. Vamos, que no se puede tener más clase que la Hardy. Después de soltar este rollo… voy y elijo un tema que no es suyo, pero tengo buenas razones, ya veréis. Le temps de l’amour fue compuesta en 1965 por Andre Salvet y el cantante y actor Jacques Dutronc, quien se convertiría en su marido posteriormente. Esta preciosa canción tiene una intro absolutamente magistral y una letra que parece sencilla, pero describe toda la complejidad, la efervescencia y la tristeza que encierra cada historia de amor:


Es tiempo de amor,
tiempo de amistad
y de aventuras.
En este vaivén
no se piensa en nada
a pesar de las heridas.

Pues el tiempo de amor
es tan largo y tan corto
que dura para siempre,
ya lo sabemos.



Llevo varias semanas con este tema de la cabeza, desde que vi una de las películas que más me ha flipado en mucho tiempo: Moonrise Kingdom (gracias, Wes Anderson, por este regalo). Es la pieza perfecta para la banda sonora de una cinta que habla de la primera vez que te enamoras, del deseo de crear un mundo sólo para los dos, lejos de la realidad de mierda en que vive -o cree vivir- cualquier adolescente, y más si eres un outsider total como Suzy y Sam, los protagonistas. No quiero hacer spoiler por si algún lector no la ha visto (en cuyo caso se está perdiendo algo extraordinario), pero Le temps de l’amour suena en una escena clave de la peli, que es también, sin duda, una de las más bonitas que he visto nunca. En el cine y en la vida real.



Moonrise Kingdom Trailer from Jason Weinberger on Vimeo.

PD. Mikel López Iturriaga, aka El Comidista, la incluye en su playlist de música para cocinar – verano 2012. Qué genial es este hombre, de verdad.

miércoles, 18 de julio de 2012

I saved the world today (by Isa)

Supergirl by Portohle
Hoy he salvado el mundo... así me siento cada día desde hace varios días cuando llega esta hora y por fin consigo sentarme aliviada de todo quehacer, a relajarme un poco antes de que Morfeo me arrastre con su insistencia habitual. Mi vida es un estrés. Un no-parar desde que suena mi despertador a las 6:45 y salto de la cama como un resorte medio dormida a meterme en la ducha y acabar de despertarme bajo el agua.

Correr, cruzar, bajar, subir, entrar, escribir, hablar, pensar, decir, salir, recoger, jugar, enseñar, llamar, quedar, contentar, reir, cenar, bañar, acostar... ni un minuto de relax real. De no hacer. De no pensar. Por eso, cuando por fin llega el momento de parar, esa pausa tan deseada, hago un rewind rápido de mi día y si veo que he salido airosa de la jornada sin dañar a nadie y procurando complacer a los de mi alrededor, me permito el lujo de pensar que he salvado el mundo. Y me consta que no soy la única.

Porque para salvar el mundo no hace falta estar dura y fibrosa, ni vestir lycra, ni llevar capa... ni siquiera tener súper poderes. Lo puede hacer cualquiera. Y de eso va esta canción: 'I saved the world today', una de mis esenciales de todos los tiempos, o al menos desde 1999 que fue cuando se publicó. El tema fue el sencillo y corte más exitoso del álbum de reencuentro de Eurythmics, tras casi una década en la que la ex pareja formada por Annie Lennox y David A. Stewart se dedicasen a hacer la guerra por su cuenta.

La melodía suave, orquestal y pausada de 'I've saved the world today' le viene como anillo al dedo al titulo del album: 'Peace', y su letra es un hábil mecanismo de presentar la realidad cotidiana tal y como es, agridulce, con un optimismo controlado y falsamente ingenuo en el estribillo que transmite la fina ironía de quién sabe que puede que no haya salvado el mundo (no al estilo de una peli yanki de invasion alienígena) pero ha conseguido salvar su día y eso ya es mucho... que la disfruteis, pequeños salvadores de mundos:


Como apunte curioso añadiré que el tema da sonido a uno de los momentos mágicos, uno de esos finales sublimes que nos regaló la Serie (sí con mayúsculas), Los Soprano. Os dejo aquí la escena que cierrra el segundo episodio de la segunda temporada: "The Knight in White Satin Armor". Por favor, abstenerse quién no la haya visto. Los demás podéis deleitaros con el recuerdo de esa salvadora de días que es Carmela Soprano. Sin palabras.